El
dilema ético que quiero presentar en esta etapa de trabajo corresponde a las
licencias dadas a personas y compañías de la zona de Usaquén en Bogotá para
explotar canteras al lado de gran cantidad de conjuntos residenciales generando
afecciones en la salud, aparte de gran cantidad de alteraciones en el suelo y
una deterioro significativo en la calidad de vida de las personas que habitamos
en la zona.
Desgraciadamente,
este tipo de minas tiene un impacto ambiental mucho mayor que las subterráneas.
Por un lado, aumenta la producción de residuos. Por otro lado, la capa
superficial natural que permanecía intacta con la extracción bajo tierra queda
alterada irreversiblemente, dejando atrás un paisaje inerte. Asimismo, los
acuíferos y los cursos de agua próximos pueden resultar afectados, poniendo en
peligro la fauna y flora del lugar. Además, el arrastre de las partículas por
el agua perjudica a la agricultura, al erosionar y esterilizar las superficies
de cultivo.
Desde el siglo veinte los
cerros orientales de Bogotá han sido explotados por actividades de minería
abierta. En la actualidad se evidencian los daños y se hace evidente la
presencia de unos parches amarillos donde se evidencia el desgaste de la
montaña.
Sin embargo, esos baches muestran la extracción de piedra y
arena para construcciones, en las antiguas canteras. A pesar de que en su
momento fueron generadoras de empleo, con el tiempo desataron problemas
ambientales y de contaminación.
Los
cerros orientales hacen parte de la zona de reserva Cerros Orientales de
Bogotá, lo cual crea muchos interrogantes frente a canteras que fueron
explotadas por más de 15 años pese a esta importante restricción,
adicionalmente tenemos que mencionar que las fuentes de agua de los cerros
también han sido afectadas significativamente.
Teniendo
en cuenta que el tema sobre el cual se propone trabajar es el de las canteras
quiero mencionar que desde simples gripas hasta enfermedades respiratorias
agudas son algunos de los problemas más comunes que se presentan para las
personas de la localidad, aquellos que comparten sus espacios habitacionales
cerca de las extracciones mineras a cielo abierto, según reportes en los
diarios se mencionan que por supuesto se enfatiza este problema a los menores
de edad y a los adultos mayores, igual personas de comunidades como el codito
mencionan que a pesar de las restricciones aún se escuchan explosiones y el
ruido de las máquinas que afecta la tranquilidad de las personas, también es
importante mencionar que prácticamente al lado de estas canteras funcionan 3
colegios donde se encuentran niños de todas las edades, permanentemente se da
la entra y salida de volquetas, es innegable el deterioro del paisaje se ve
totalmente destruida la montaña con la destrucción de toda la cobertura vegetal.

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